Arrepentimiento Capítulo 6
Predicar el arrepentimiento aunque duela
En su segunda carta a los Corintios, un pueblo en una situación muy difícil por la influencia del mundo encontramos que el arrepentimiento es más profundo que una sencilla acción a la vista de los demás.
Aquí leemos que Pablo se alegra que su carta les fuera motivo de contristarse porque es por ello que llegarían al arrepentimiento, veamos:
2Co 7:9 Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.
2Co 7:10 Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.
Aquí se demuestra que no es remordimiento humano sino tristeza que trae el sentir que le hemos fallado a Dios, lo cual nos lleva al arrepentimiento que Dios espera de nosotros
También en la carta a los Romanos nos deja ver que es Dios que nos va guiando al arrepentimiento y no simplemente nuestra conciencia
Rom 2:4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?
Rom 2:5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,
Vemos que en este caso es lo mas intimo del hombre a lo cual la Biblia marca como “el corazón” y es desde donde también debe producirse el arrepentimiento.
También cuando leemos en Mateo 11 Jesús se lamenta de la falta de arrepentimiento en ciudades enteras .
Mat 11:20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo:
Mat 11:21 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón(F) se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.
Algunos piensan que siempre hay tiempo para el arrepentimiento y lo posponen para no dejar de disfrutar de los placeres mundanos de la carne. Hay quienes se arrepienten ante situaciones graves o cuando se produce una guerra o una pandemia o incluso hay quienes esperan a estar en el propio lecho de muerte.
En estos casos no se está llegando al arrepentimiento sino al remordimiento y el miedo de enfrentar algo que no conocen.
No me atrevo a juzgar ningún arrepentimiento como verdadero o falso pues no hemos sido llamados a juzgar sino a proclamar el arrepentimiento y cada uno es responsable de que manera lo asume.
Pero siento un poco dudoso que si alguien ha servido toda su vida al pecado en el último momento tenga verdadera intención de cambiar de orientación.
Sabemos que la culpa por el pecado es personal, es decir nos afecta según haya sido nuestro caminar como se puede ver en Eze 18:4-20.
Desde el principio mismo de la creación Dios tuvo que corregir la desobediencia del hombre por medio de hacerle sentir en su carne las consecuencias. Esto no fue una reacción de un Dios malo como el enemigo quiere hacerle ver, sino con la verdadera intención de que se arrepintiese de su error y apreciara la voluntad de Dios como el único y mejor camino, sin dejar ninguna opción a considerar otro ofrecimiento.
Así como lo podemos ver en el ejemplo dado por Jesús en Mat 4 cuando leemos acerca de la tentación, y donde podemos apreciar el valor de la sumisión, obediencia y claro enfoque de lo que conviene cuando leemos que fue tentado en todos los planos para afectar su humanidad y espiritualidad al mismo tiempo.
Primeramente leemos que fue llevado al desierto por el Espíritu (marcando el plano espiritual), inmediatamente después se explica que después de haber ayunado 40 días y cuarenta noches (plantea un padecimiento en la carne y en un tiempo físico por eso recalca días y noches)
Luego el enemigo afecta su carnalidad (al hombre), con hambre, a la cual Jesús responde enfocándose en la necesidad espiritual del hombre.
Continuamos con el típico formato de acción del enemigo que es confundir los planos al decir que “fue llevado a la santa ciudad” y lo ubica en otro lugar que representa espiritualidad como lo era el templo, en donde pretende poner a prueba el instinto humano de supervivencia , mezclado con el uso de las Escrituras para confundir.
Pero Jesús responde desapegado de las circunstancias pues sabe donde esta puesta Su confianza.
Por último sabemos que intenta enfocarse en el punto más crítico del hombre que es el poder y la gloria personal. Para lo cual muchas veces es necesario dejar el camino y la voluntad de Dios que nos lleva a una vida eterna, para aceptar lo que los reinos del mundo nos pueden ofrecer temporalmente.
La enseñanza está dada en resistir firmes en la convicción de a quien servimos, a pesar de las pruebas que sabemos que pueden haber porque también leemos en el último verso el resultado de la obediencia.
El poner en práctica el arrepentimiento es también usado en las decisiones de Dios
Es claro que se trata de un arrepentimiento de acción solamente, ya que como vimos es una palabra que encierra una amplia descripción. Leamos algunos ejemplos:
Podemos ver en las Escrituras como el pueblo de Dios olvida fácilmente el valor de servir a Jehová después de haber vivido milagros asombrosos y que a pesar de ello Dios les declara que el juicio se aplica en forma personal y siempre les deja abierta la oportunidad e arrepentirse de sus malos actos , para no llegar a tener que sufrir el castigo. Aquí se deja ver la bondad de Dios sin olvidar que Él es Justo.
Eze 18:30 Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina.
Eze 18:31 Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo….
Jer 18:7 En un instante hablaré contra pueblos y contra reinos, para arrancar, y derribar, y destruir.
Jer 18:8 Pero si esos pueblos se convirtieren de su maldad contra la cual hablé, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles,
Jer 26:3 Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras.
Jon 3:8 sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos.
Jon 3:9 ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?
Jon 3:10 Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.
Que interesante es ver como el arrepentimiento genera arrepentimiento. Ya que cuando nos arrepentimos Dios se arrepiente para no aplicar el juicio.
Es difícil definir en palabras un verdadero arrepentimiento, es algo que como vimos está definido por muchas cosas, pero lo podríamos considerar cuando la persona deja de amar su yo para amar verdaderamente a Dios en la persona de Jesucristo, quien se dio a si mismo siendo sin pecado alguno para salvar a cada pecador que se arrepiente.
Definimos como amar su yo no solo a quererse o valorarse sino que uno sea el centro de todo lo que pensamos o hacemos en cada momento.
2Cr 7:13 Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;
2Cr 7:14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
Entonces me pregunto ¿será que estaremos aun a tiempo? No dejemos pasar esta oportunidad.
Comunidad de Renacimiento en Cristo. cdr_cristo@gmail.com Ptr Carlos Allietti