Ésta es una pregunta que genera un poco de debate entre cristianos.
El motivo. Las diferentes ramas doctrinales, por lo que mejor vamos a convertirla en otra pregunta más individual. ¿Crees que eres Salvo?
Y para poder responder, nada mejor que basarnos en la única verdad que es La Palabra de Dios.
Vallamos a la Biblia para aprender directamente de la inspiración de Dios da a los hombres que Él designó.
1 Corintios 15:2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.
1Timoteo 1:19-20: manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.
1 Timoteo 4:13-16 Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.
Colosenses 1:23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.
Todos los versículos aquí expuestos, los podemos leer en La Biblia y parecen demostrar algunas condicionantes a la fe y la salvación pudiendo dejar la duda de: ¿qué debemos hacer para ser salvos? Esa fue la pregunta que el carcelero de Filipos le hizo a Pablo y Silas.
Muchas veces nos formulamos mal la pregunta: ¿se pierde la salvación?
La pregunta verdaderamente tendría que ser: ¿todo los que respondieron si acepto, al llamado de pasar al frente y recibir a Cristo en su corazón?, ¿son realmente salvos?
Sabemos que la salvación es por gracia, pero ¿se logra solo con repetir una frase determinada? ¿Es así de sencillo? ¿hay algo más que cuente, o se necesite?
Cuando por situación de afecto familiar o de amistad hago fuerza insistiendo que ese ser querido acepte a Cristo ¿Serán convertidos o convencidos?.
Pero mejor vallamos a ver si aplica alguna diferencia que podríamos notar en alguien que ha sido salvado por la sangre de Jesús.
Después que la persona acepta a Cristo como su Señor y salvador, ¿presentará algún cambio?
En el libro de Efesios capítulo 4 verso17 al 32, Pablo nos muestra una seria de factores que puede leer.
Pero aquí vamos a apoyarnos en: Efe 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, Efe 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
Para considerar entonces que si hay un cambio, no es necesario andar vigilando lo que el recién convertido hace o deja de hacer ya que el asunto solo es entre Dios y él. Nosotros no hemos sido llamados a ser jueces sino a compartir el Evangelio. Quienes lo reciban por la gracia de Dios, entenderán que deben aceptar también las responsabilidades.
Les doy un ejemplo: si yo fuese un trapecista y le digo que yo puedo pasar por un cable que está entre 2 columnas a 400 metros del suelo y a una distancia de 100 metro entre ellas, usted probablemente me cree, si le dijere que también puedo pasar con una carretilla de un extremo al otro, quizás usted me diga que puede creerlo, pero que sucede si le digo que suba usted a la carretilla.
De esta forma queremos demostrar que debe afectarnos personalmente para saber hasta dónde es verdad. Es fácil decir que se cree, mas es difícil vivir lo que se cree y ponerlo en práctica.
Ya dijimos, pero no está de más repetirlo, que tampoco nos corresponde a nosotros juzgar quien es o puede ser salvo en base a lo que humanamente vemos, ya que solo Dios conoce nuestros pensamientos y nuestros corazones. Muchas veces preguntamos al público presente, como si fuera algo sencillo, si alguno quiere repetir con nosotros la oración de salvación pidiendo a Jesús que entre en nuestro corazón o también decimos si quieren recibir a Cristo como salvador.
Es más corta la pregunta de si aceptas a Cristo como salvador y Señor que la que se realiza cuando se realiza a los novios en una boda.
Creo que allí radica el primer error. Ya que parece algo sin mucho compromiso, algo sencillo de hacer. En lugar de eso deberíamos decirles: ¿desde que comparto el Evangelio con usted ha notado usted la obra de Dios en su corazón?. ¿Ha sentido usted algo que le lleva a darse cuenta de su pecado y que quisiera cambiar?. ¿Ha experimentado usted la necesidad de un medio de salvación?, ¿ha entendido que no se puede salvar por sí mismo, ni por sus propias obras por buenas que hayan sido? ¿Siente usted la necesidad del perdón tras un arrepentimiento genuino? Y quizás lo más importante: ¿se considera usted un pecador?
Después de acompañar a la persona por ésta evaluación personal, queda llegar a lo mas profundo y preguntarle: ¿y ahora siente en su corazón la imperiosa necesidad de lanzarse a los pies de Cristo y solamente a Él y en su perfecta obra que El ha realizado por usted de acuerdo al divino plan de Dios que desde los siglos atrás estaba predestinada, profetizada y escrita para el total cumplimiento en Cristo por Su muerte y resurrección a nuestro favor, cargando sobre si pecados que no eran de El por llevar nuestras culpas?.
No le parece que ¿Esa sería la pregunta? Deberíamos tomar conciencia de LA SALVACION.
Que concepto tiene usted después de haber conocido el Evangelio, respecto a lo que hacía antes? ¿Le molesta en algo ahora hacer lo que sabe que está mal?. ¿Siente algún dolor en su corazón que le frene a continuar pecando?
Mire lo que dice el profeta Isaías:
Isa 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Primeramente le aclaro que eso no es para respondérselo a los hombres, es algo entre usted y Dios, quien además puede saberlo sin que usted le responda y es a Él a quien deberá dar cuentas cada uno de nosotros algún día. Usted no debe hacer las cosas para conformar a un familiar, un amigo o a alguien que le debe muchos favores y le ha invitado a una iglesia
Deberíamos de entender y recapacitar y saber que significa que Jesús haya muerto en la cruz y resucitado y entonces entender cómo una persona puede saber Bíblicamente si ha nacido de nuevo.
Hay un muy lindo ejemplo para aplicar. Considere el cambio que le es necesario vivir a una mariposa cuando pasa de gusano a mariposa. Sabía usted ¿que ella deberá aplicar un esfuerzo para pasar por el estrecho opérculo que realizó en el capullo, pero que sin ello no sería posible llevarle todo el suministro de fluidos a sus alas para que le sean útiles para volar? Pero ella sabe que vale la pena el esfuerzo y sin él no habrá vida.
Hemos convertido el Evangelio de Jesucristo en un accesorio. Necesitamos comprender que somos salvos, porque el Espíritu Santo le testifica a usted mismo sin necesidad de que nadie más se lo diga o quiera hacérselo ver de que, ha nacido de nuevo (Rom 8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.) , porque su vida cambió ,y está cambiando y continua en el proceso de cambiar y cuando usted se estanque en ese proceso de cambiar , el maravilloso , misericordioso y amoroso Dios ,vendrá a disciplinarle para volver a encaminarlo por el único sendero que El ha creado para los que le temen y usted lo va a entender y volverá una y otra vez y las veces que sean necesarias porque no puede vivir sin Él. .
Esa es la diferencia. No espere llegar a ser perfecto porque no será así, solo es el entender que solo por Jesús somos purificados de nuestros pecados, que le necesitamos, que es solo por Él que podemos vivir. Y que aunque cometamos pecados; lo cual puede suceder por la naturaleza misma nuestra que es pecaminosa de por sí, que como dice Pablo nos lleva cautivos al pecado Rom 7:19-23 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
Rom 5:12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Es grandioso cuando reconocemos nuestra debilidad, pues entonces es que entendemos nuestra situación y sabemos a quién podemos recurrir arrepentidos (con convicción que no queremos volver a hacerlo más)
No mal interprete, ya que no entiendo que nosotros paguemos los pecados de nuestros padres o ancestros. Pues Dios en la Biblia dice: Eze 18:4 He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.
Luego lo repite con más detalle en : Eze 18:20 El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.
La evidencia que uno se ha arrepentido hace un tiempo atrás; es que aún hoy en día, usted se sigue arrepintiendo y aún en mayor grado que antes. La evidencia que usted cree, es que usted todos los días cree más y con más fuerza que ayer. Todo esto demuestra el crecimiento que podemos leer en 1 Juan 2:12-14 cuando señala a Hijos –Jóvenes-padres. Hay definitivamente un proceso no es un cambio repentino pero se va exteriorizando día a día.
Volviendo a 1 de Juan él nos dice: 1Jn 3:3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. 1Jn 3:6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 1Jn 3:7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. 1Jn 3:8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 1Jn 3:9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
El proceso de purificación se realiza cuando estamos en Cristo y no por nuestros medios personales de querer aparentar haber cambiado. Es necesario permanecer bajo Su Gracia para ir cambiando a Su imagen. Es sentir la necesidad de respetarle, amarle y sobre todo necesitarle.
Observe que se usa la palabra “no practica” lo que representa que no lo hace asiduamente. No dice que no lo haga nunca más. La salvación se siente, se percibe, se vive en la persona, no es una respuesta a una frase es una situación en la vida, por eso es que cuando se es salvo siempre se es salvo.
Hablamos de ese verdadero sentimiento de salvación ofrecido por la gracia de Dios y no por obras ni palabras de humana sabiduría que se limitan a la respuesta de una pregunta muy superficial llena de emociones y manifestaciones superficiales conducidas por hombres que les agrada la manipulación y para conseguirlo aplican todos los medios conocidos y además podemos encontrar personas que sin temor de Dios llegan a fingir o simular manifestaciones con las que pueden engañar a otros hombres pero nunca podrán engañar a Dios.
Usted debe saber realmente que significa ser salvo; de que se trata; que no es lo que sencillamente le permitirá tener o no tener un milagro futuro por formar parte de la iglesia; es mucho más que eso. En realidad el milagro ya se realizó en ese mismo momento de aceptar a Cristo como salvador en su vida. Usted es una nueva criatura, ya que antes usted no tenía la más mínima posibilidad de librarse del pecado por sí mismo o por obras y ahora Jesús le redimió de sus pecados y le llama a vivir una vida conforme a las enseñanzas que nos dejó en Su Palabra escrita “La Biblia”. Debe sentirse de la misma manera que lo haría si le preguntasen: ¿quiere usted ser millonario? Le dirán, si por supuesto, bueno de esa misma manera o aún más debe sentirse al obtener su salvación por la gracia de Jesucristo. Pues a partir de éste momento usted es realmente millonario.
Esa es la salvación que no se pierde, la que deja huellas en nuestra vida imposibles de borrar, no hay forma de poder perderla pues es ya parte de nosotros, ahora es algo necesario como lo es respirar; entonces si te digo, una vez salvo, por siempre salvo .Para la gloria de Dios .
¿Y cómo puede usted confirmarlo en sí mismo?.
Cuando puede sentir lo que Pablo expresa en: Gál 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Efe 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; Efe 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Ningún predicador puede conducirlo a la salvación por medio de un sermón por mejor que el mismo sea predicado .Solo puede llevarlo a sentir arrepentimiento de su actual modo de vida; lo que es excelente pues de seguro una vez que se arrepienta va a poder rendirse a Cristo y pedirle que Él gobierne su vida .
Por momento nos preguntamos ¿Por qué hay personas que no sienten arrepentimiento? Ni les interesa acercarse a Dios. Es probable que ellos no hayan sido elegidos para arrepentimiento. Desde el comienzo de la humanidad podemos conocer a muchos diferentes pueblos; pero Dios eligió un pueblo para sí. Hubo muchos reyes pero Dios usó a un rey que Él ungió. Hubo muchos profetas en Israel, pero pocos fueron llamados de Dios. Muchos seguidores tubo Jesús pero solo 12 fueron sus discípulos y cada uno con su función. Hasta el propio Judas Iscariote estaba predestinado para la obra de Dios.
Si sientes el deseo de conocer más de Dios y su Palabra, no pierdas el tiempo pues el don que está en ti es un regalo inmerecido que Dios te ha dado. Búscale mientras pueda ser hallado y encontraras el sentido de tu vida.
Ptr Carlos Allietti /Cdr Cristo.
cdrcristo@gmail.com