El Arrepentimiento

El Arrepentimiento capítulo 3

¿Cuando la humanidad se acerca a Dios?

La característica de toda la humanidad es buscar soluciones ante grandes males en forma rápida y evadiendo las consecuencias. Generalmente el pensamiento es:“hago lo que sea pero no me quiten mis privilegios”, o sea que nadie quiere pagar el precio.

En aquellos días al igual que hoy, existieron normas y regulaciones que para quienes las cumplían les permitía  justificarse a sí mismos. Vemos que para algunos el hecho de ser cristianos, es asistir a una iglesia, orar, leer la Biblia, y pocas cosas más. Por supuesto que ello es necesario y conveniente,  pero todo ésto está enfocados en nosotros mismos y no producen el resultado requerido por  Juan, que les declara “Haced frutos dignos de arrepentimiento”

Nuestro crecimiento espiritual genera a su vez la atención de otros, a quienes les complace imitar nuestra manera de vivir.

En el N.T vemos que los hombres de Dios eran itinerantes pero que a su paso dejaban marcadas impresiones que generaban personas deseosas de imitarles. El Evangelio no se enfoca solo en los milagros del Señor, sino en Su vida, Sus enseñanzas y el amor demostrado. El más grande de los hombres fue quien dio más, pues no escatimó su propia vida para salvar a otros. También Pablo, Pedro, Juan, y otros fueron quienes lo dieron todo. Mientras los rabinos  en cambio solo se dedicaban a exigir de los demás siempre algo. Al igual que hoy.

Así como vimos que las primeras enseñanzas de Jesús a partir de Mat 5:20 en adelante hasta el cap 7 inclusive,  se enfocan en un cambio de perspectiva, una visión diferente de las cosas y una nueva forma de hacerlas, un reconocimiento y agradecimiento sin límites a Dios. También lo podríamos describir como la acción de retractarse, renunciar, abandonar, rechazar o desertar de una actitud o un hecho, lo cual hace referencia al arrepentimiento necesario. ¿Y esto para qué ?..

Si regresamos a Luc 3;6 vemos que el arrepentimiento se necesita para obtener el perdón de los pecados.

Podemos leer también en el Evangelio de Lucas que el propio Jesús mientras instruye a sus discípulos antes de Su ascensión les dice:

Luc 24:46  y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;

Luc 24:47  y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

Observemos como el Señor divide en etapas, para demostrar que se dio cumplimiento a lo escrito, al padecimiento de Cristo, luego a Su resurrección, para pasar al versículo 47 en donde se presenta la necesidad de llamar al arrepentimiento y al perdón de pecados. Tengamos en cuenta que todo tiene un orden.

Por lo que si queremos ser perdonados, es necesario arrepentirnos.

Comunidad de Renacimiento en Cristo. cdr_cristo@gmail.com Ptr Carlos Allietti

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