Arrepentimiento capítulo 2
Las enseñanzas de Jesús demuestran un cambio de pensamiento, más profundidad
Comenzando en el Cap 5 de Mateo nos encontramos con una multitud que seguía a Jesús, buscando conocer el mensaje, del que para ellos parecía hasta el momento un nuevo profeta que traía, luego de tanto tiempo un mensaje de parte de Dios.
Para sorpresa de muchos se encuentran con un sermón que está en completa contradicción con lo que las autoridades religiosas enseñaban y vemos que era necesario un cambio de concepto o como diríamos una nueva mentalidad. Lo que ellos habían aprendido no estaba en el plan de Dios y debían corregirlo al punto de reconocer el error y enderezar el camino. Lo mismo que predico Juan el Bautista con respecto al arrepentimiento.
Las bienaventuranzas del Señor parecían no estar dirigidas a los que formaban parte de la élite religiosa o aquellos que seguían las tradiciones de los ancianos, porque sus palabras iníciales hacían referencia a: Los pobres, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los limpios de corazón, los pacificadores, los perseguidos y vituperados.
Y ellos no se podían situar en tales posiciones pues eran la élite del pueblo de Dios
Muchas veces el ego no nos permite ver lo que es necesario, al igual que hasta hoy donde muchos llegan a creer que no son pecadores porque su comportamiento es correctísimo a su propio juicio sin considerar lo que Dios quiere de nosotros.
Jesús vino como cumplimiento de la ley y los profetas pero además a cumplir lo dictado por ellos.
Arrepentimiento se demuestra al obedecer la voluntad de Dios aun cuando nos cueste.
Jesús corrige lo aprendido por las tradiciones, considerándolo en poco al compararlo con la voluntad de Dios.
Así es que enseña cual es la consecuencia y el peso de la ira, el adulterio, el divorcio, los juramentos, el amor a los enemigos (Mat 5:21-48) de esto hay que arrepentirse
Les hace ver el errado concepto de la limosna, la oración, el ayuno, el enfoque en cuanto a las riquezas y su posición delante de Dios, como así también por lo que nos afanamos y nos produce separación de Dios. (Mat 6:1-34) de esto hay que arrepentirse
Les demuestra la necesidad de un cambio interior, con un enfoque diferente, no mirando las cosas por su brillo aparente que habían aprendido de aquellos falsos hombres que se consideraban de Dios pero que sus frutos demostraban lo contrario (Mat 7:1-20) de esto hay que arrepentirse
Declarándoles que solo los que hacen la voluntad de Dios serán reconocidos y no solo basta oír y repetir sin poner en práctica, como los hombre insensatos que desprecian los designios de Dios.(Mat7:21-29). de esto hay que arrepentirse
Por eso es que más adelante en Mat cap 9 vemos que Jesús declara que ha venido a llamar a pecadores al arrepentimiento. Pero siempre oímos decir en las iglesias que Jesús vino por ti y por mí, lo cual nos agrada saber. Ahora creo que es sencillo de definir ya que vino por los pecadores entre los cuales nos encontramos tú y yo y por eso debemos arrepentirnos.
Mateo 9:13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.
Hay quienes pueden creerse justos por sus acciones ante sus propios juicios, sin considerar los juicios de Dios y hay quienes comprenden la situación en la que están sumergidos reconocen su pecado y anhelan poder salir de ella.
Así es que Jesús se refiere al gozo que se produce en el cielo por un pecador arrepentido y lo vemos en:
Lucas 15:7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.
Esto no significa algún tipo de porcentaje de más justos que pecadores, sino que es la conclusión de la Parábola de la oveja perdida enseñada por Jesús en Lucas cap 15, la cual es bueno recordar:
Luc 15:1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle,
Luc 15:2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.
Luc 15:3 Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:
Luc 15:4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?
Luc 15:5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;
Luc 15:6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
Luc 15:7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.
Leemos que mientras los publicanos y los pecadores querían oír a Jesús, los fariseos y escribas no lograban superar su ego y solo se dedicaban a murmurar. Hoy en día sucede lo mismo, porque medimos con la misma vara.
Podemos también pensar que es más fácil encontrar a 99 que se consideran justos que a 1 que pueda entender su errada condición y busque arrepentirse.
El arrepentirse es una condición que somete al ego o pediríamos decir al “yo” contaminado por el mundo. Pero para el hombre no es fácil alcanzar ésta condición ya que muchos no logren verse como pecadores en base a sus juicios humanamente establecidos.
Tengamos en cuenta cuantas veces Abraham intercede ante Jehová en Gen 18:23-32 para intentar detener la destrucción de Sodoma si se encontraba allí algún justo. A lo cual Jehová responde que si había algún justo no la destruiría. Pero Sodoma fue destruida ya que no había encontrado justos allí.
Comunidad de Renacimiento en Cristo. cdr_cristo@gmail.com Ptr Carlos Allietti